Inside Out: del lógos al mythos

En nuestra infancia, hemos vivido a las puertas mismas del reino del mito. […] Yo nunca he olvidado la viveza con que, siendo niño, imaginaba que podía mirar a través de un gran telescopio y ver las constelaciones diseminadas por el cielo, rojas, verdes y amarillas.

El mito es una «historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal» (DRAE). Para los antiguos griegos, el mito (mythos) era algo muy diferente a lo que hoy entendemos con este término. Para ellos, el mito era una historia real, una historia que revelaba el verdadero origen del mundo y de los seres humanos. Sin embargo, para nosotros el mito no puede desligarse de lo ficticio, de lo alegórico.

Sabemos que ninguna petulante tejedora fue convertida en araña y que tampoco se transformó Dafne en un laurel. Que ningún hombre sigue aún, hasta la eternidad, empujando una piedra por una ladera. Y también sabemos que los males del mundo no salieron de una caja.

Sabemos que nada de eso ocurrió, pero, sin embargo, conservamos estas historias como narraciones que encierran una enseñanza sobre lo que somos. Las estudiamos porque, a pesar de que algunas ciencias pueden decirnos, supuestamente, más cosas acerca de los sentimientos y las aspiraciones humanas, los mitos lo expresan literariamente. O, al menos, fomentan una cierta aproximación artística y alegórica al sentido de lo que nosotros somos o de lo que el mundo es.

Inside Out es un mito. Pero no lo es porque sustente una determinada creencia religiosa o justifique un cierto orden de lo sagrado. Lo es porque utiliza los mecanismos de la ficción para explicar una historia que no es individual, sino colectiva; que no remite a una sola persona, sino que tiene que ver con todos y cada uno de nosotros; que habla de algo esencial y compartido universalmente: la personalidad. Y, sobre todo, porque para hacerlo no recurre a un discurso razonado, no se sirve de la lógica; en definitiva, porque no se mueve dentro del universo de pensamiento de los adultos.

El mythos y el lógos (el discurso razonado) convivían en la antigua Grecia. Incluso Platón recurriría al mito en algunos de sus diálogos. Así, mythos y lógos no eran términos antitéticos, sino complementarios. La razón y el mito, el argumento y la alegoría, la realidad y la ficción pudieron coexistir, al menos, durante algún tiempo. Pero hoy la razón se impone sobre el mito.

Artículos dedicados a Inside Out de los «grandes» medios se archivan con las etiquetas «Psicología», «Sistema nervioso», «Medicina», «Ciencia». Otros quieren más. Más referencias culturales, más personajes, más complejidad. Experiencias, fantasías y deseos más elaborados. Olvidan que Inside Out es una historia infantil, lo que no la convierte en una obra incompleta. Inside Out no requiere ninguna justificación psicoanalítica adicional ni adolece de falta de rigurosidad neurocientífica, porque Inside Out no es razón, es mito. Tiene la sencillez propia de un cuento tradicional y, por ello, la virtud de representar lo más complejo de la forma más simple y de dirigir esta suerte de explicación a los más pequeños.

La ciencia nos permite conocer los motivos por los que las cosas son como son. Las investigaciones científicas dan lugar a teorías que exponen las causas por las que una persona sufre un episodio de ira o manifiesta una depresión. Pero Inside Out no es un tratado neurocientífico. Inside Out no es una explicación rigurosa de los sentimientos, y no puede serlo, fundamentalmente, porque no lo pretende. Su objetivo es otro muy distinto: transformar, con la lucidez imaginativa propia de los niños, una realidad universal en una historia mítica.

Y lo consigue. Pero este logro conlleva una dificultad interpretativa para nosotros, adultos que hace tiempo perdimos parte de ese interés, o capacidad, para pensar e imaginar como lo hacíamos durante la infancia. Pixar no ha arrebatado el cine de animación a los niños para entregárselo a los adultos, lo ha compartido con nosotros para imponernos una prueba: la de recuperar el mito como una forma de inteligencia compatible con la razón.


Burnett Tylor, E. (1977). Cultura primitiva. Madrid: Ayuso.